En la política ucayalina hay frases que dejaron huella. Una de ellas fue el recordado “Edwin sí va”, lema repetido en plena campaña cuando la candidatura de Edwin Díaz ya atravesaba serios cuestionamientos legales. Hoy, con su retorno al escenario electoral rumbo al 2026, ese episodio vuelve a la memoria colectiva y reabre una pregunta incómoda: ¿Se intenta repetir la misma estrategia en Coronel Portillo?
Muchos recuerdan que, en aquel proceso, Janet Castagne integraba la lista de Cambio Ucayalino como primera regidora. Mientras públicamente se insistía en que Edwin seguía firme en carrera, crecían las dudas sobre su situación electoral. Sin embargo, el mensaje continuó hasta el final: “sí va”.
El desenlace ya es conocido por la ciudadanía. Edwin no asumió y quien terminó ocupando la alcaldía fue Janet Castagne. Para un amplio sector de la población, no fue una simple casualidad política, sino una jugada donde se pidió el voto por un candidato principal y terminó gobernando otra persona.
Ahora Edwin Díaz reaparece con nueva camiseta política y nuevas aspiraciones. Pero también con viejas interrogantes que no han sido resueltas. ¿Busca realmente volver a gobernar o nuevamente encabezará una lista para luego dejar el camino libre a otro nombre?
De manera preliminar, en círculos políticos y ciudadanos también se comenta sobre su estado de salud y condición física. Versiones no confirmadas señalan molestias en la rodilla, episodios en los que habría sido visto utilizando silla de ruedas y necesitando apoyo para subir a escenarios públicos. Asimismo, circulan presuntas referencias sobre tratamientos médicos periódicos para Párkinson y otros problemas de salud que no han sido oficialmente aclarados. Hasta el momento, no existe información pública confirmada por el propio entorno del exalcalde.
Estas versiones han instalado un debate político inevitable: si Edwin Díaz decide postular, la ciudadanía espera conocer con claridad si se encuentra en condiciones reales de afrontar una campaña exigente y una eventual gestión municipal.
Por eso, el foco no solo está en Edwin Díaz, sino en quién lo acompañará como primer regidor. Porque la experiencia reciente dejó una lección clara en Coronel Portillo: A veces el nombre que encabeza la lista no es quien finalmente termina gobernando.
La ciudadanía merece respuestas transparentes. ¿Quién está detrás del proyecto político? ¿Quién asumiría realmente el poder si ganan? ¿Existe un plan B ya definido? Son preguntas frente a antecedentes que todavía generan desconfianza.

