La industria petrolera venezolana atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia, pese a que el país posee las mayores reservas probadas de crudo del mundo. En la actualidad, Venezuela produce cerca de un millón de barriles diarios, muy lejos de los más de tres millones que extraía a finales de la década de 1990, una caída atribuida al deterioro de la infraestructura, la falta de inversión, la mala gestión y el peso de las sanciones internacionales.
Expertos señalan que el declive comenzó antes de las sanciones impuestas en 2019 y se profundizó por el endeudamiento de la estatal PDVSA (Petróleos de Venezuela, S.A.), la pérdida de capacidades técnicas y la reducción drástica de inversiones. Las refinerías operan a menos de un tercio de su capacidad y gran parte de la producción actual depende de empresas extranjeras que financian las operaciones y reciben crudo como forma de pago, bajo un marco legal considerado frágil.
Analistas coinciden en que recuperar la industria petrolera venezolana requerirá al menos una década y más de US$100.000 millones en inversiones, además de profundos cambios institucionales, legales y políticos que generen confianza en los inversionistas. Sin reglas claras, seguridad jurídica y estabilidad macroeconómica, advierten, será difícil que el país logre aprovechar nuevamente su principal fuente histórica de ingresos.
- análisis económico
- crisis económica
- crisis petrolera
- economía venezolana
- energía en América Latina
- industria petrolera venezolana
- infraestructura petrolera
- inversión extranjera
- inversión petrolera
- mercado energético
- noticia internacional
- PDVSA
- petróleo crudo
- petróleo en Venezuela
- política energética
- producción petrolera
- refinerías venezolanas
- reservas de petróleo
- sanciones económicas
- sanciones internacionales
- sector hidrocarburos
- Venezuela

Deja un comentario