En plena antesala del proceso electoral regional, la política en Ucayali empieza a jugarse también en las canchas. Hugo Sosa, aspirante al Gobierno Regional, organizó el Campeonato “Copa 7”, un evento deportivo con una logística llamativa y premios que bordeaban los 15 mil soles, destinando 7 mil soles al primer lugar, una cifra inusual para este tipo de competencias locales.
A través de sus redes sociales, Sosa presentó el evento como una muestra de su compromiso con el deporte ucayalino, apelando a un discurso recurrente: la falta de infraestructura deportiva, la comparación con regiones vecinas como Loreto y la promesa de que “el gobierno que soñamos está en camino”. El mensaje fue claro: deporte como motor de desarrollo y, de paso, vitrina política.
Sin embargo, la realidad del torneo dejó una postal incómoda para el organizador. El equipo ganador no fue uno cercano a su entorno político, sino el liderado por Sandro Acosta, también candidato al Gobierno Regional de Ucayali y representante de Somos Perú, uno de sus principales contendores en la carrera electoral.
El episodio dejó en evidencia una paradoja política difícil de ignorar: una fuerte inversión económica, una cuidada puesta en escena y un discurso proselitista que terminó fortaleciendo simbólicamente a un adversario. En términos simples, Hugo Sosa puso la cancha, los premios y el espectáculo, Sandro Acosta se llevó el título, la foto y el mensaje de triunfo.
Más allá del resultado deportivo, el hecho abre preguntas legítimas. ¿Puede una estrategia basada en eventos de alto gasto económico traducirse automáticamente en respaldo político? ¿O estamos ante una señal temprana de que el electorado y los espacios simbólicos no se controlan solo con dinero?
Mientras Sosa apuesta por campeonatos, rifas y discursos mal leídos, el desenlace de la Copa 7 sugiere que en política como en el deporte no siempre gana quien organiza el torneo. A veces, gana quien mejor entiende el juego.
El episodio deja una lección clara en esta ruta electoral:
No todo esfuerzo mediático se convierte en capital político, y en Ucayali, al parecer, nadie sabe realmente para quién trabaja.
- análisis político regional
- campaña electoral 2026
- capital político
- Copa 7 Ucayali
- deporte y política
- elecciones Perú
- elecciones regionales Ucayali
- estrategia electoral
- eventos deportivos electorales
- Gobierno Regional de Ucayali
- Hugo Sosa
- inversión política
- marketing político
- opinión política
- política en Ucayali
- política regional
- proselitismo político
- Red Alpha
- Sandro Acosta
- Somos Perú

Deja un comentario