El expresidente de la República, Martín Vizcarra, denunció que sufrió un cólico renal el pasado 3 de enero mientras se encontraba recluido en el penal de Barbadillo, el cual fue reportado oportunamente ante una posible obstrucción renal. Sin embargo, indicó que recién el 21 de enero, dieciocho días después, fue trasladado a una clínica, donde se constató un grave daño en su riñón izquierdo, consecuencia según afirmó de una demora negligente e injustificable en la atención médica.
Vizcarra señaló que, pese a encontrarse en proceso de recuperación, las autoridades lo mantienen enmarrocado a una cama, lo que estaría dificultando su tratamiento y vulnerando su derecho a la salud. A través de su publicación, sostuvo que esta situación formaría parte de un intento por quebrarlo y silenciarlo, aunque afirmó que continuará denunciando los hechos y que no se dejará doblegar, mientras se espera un pronunciamiento oficial de las autoridades correspondientes.

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